Dios mismo prohibió el consumo de crustáceos y mariscos porque ellos son los basureros de las aguas, los carroñeros del mar. Carroñeros significa que se alimentan principalmente de fluidos en descomposición y de animales muertos. Se alimentan de la basura de los ríos y de los mares. Ellos cumplen una función ecológica en este planeta, es decir, de limpieza. Sus carnes están llenas de impurezas. Es por ello por lo que Dios mismo los descartó como alimento.
Respecto a estos peculiares animalejos el Dr. Roger D. Pamplona Roger escribió:
“Los mariscos son trasmisores del virus de la hepatitis A, del “Vibrio cholerae”, microorganismo causante del cólera, y de otros muchos microorganismos patógenos. Uno de cada cuatro casos de toxiinfecciones alimentarias está producido por el consumo de mariscos. Estos seres son depuradores naturales de los mares, pues filtran el agua desarrollando una función ecológica similar a la de los buitres u otras aves carroñeras en la tierra. Los mariscos son necrófagos, es decir, se alimentan de seres marinos muertos. De ahí que frecuentemente se encuentren contaminados por una amplia gama de microorganismos patógenos y de toxinas. Con toda probabilidad, muchas de las gastroenteritis veraniegas que se atribuyen a la sufrida mayonesa son causadas en realidad por los mariscos a los que esta acompaña. Además de todo esto, los mariscos contienen abundante colesterol, producen ácido úrico y son de difícil digestión. Por todo ello, no son un alimento saludable, a pesar de la mitología que los rodea.” Libro ¡Disfrútalo! Alimentos que curan y previenen, 134.
Adjunto dos videos con muchísima información… ABRE TUS OJOS.

