“La desintoxicación no solo es una necesidad de los consumidores de drogas, de tabaco o de alcohol, sino de todos aquellos que debido a la violación constante de las leyes de la salud han ensuciado su cuerpo por dentro.
Salud a la Carta
El cáncer no es más que una mutación que hacen las células a fin de sobrevivir en un medio ácido y no oxigenado. Es así de simple y de tremendo. Para poder estar sanas las células deben vivir en un medio interno adecuado, con un pH de la sangre ligeramente alcalino, de esa forma estarán en condiciones de poder realizar cinco de sus funciones básicas saludablemente: nutrirse, oxigenarse, hidratarse, limpiarse y multiplicarse.
Al sudar eliminamos a través de la piel grasa y urea. La urea es una sustancia excrementicia análoga a la orina. Si no sale del cuerpo, lo envenena. Al sudar se eliminan sustancias de desecho de la sangre, aliviando el trabajo de los riñones. Cada glándula de sudor se comporta como un pequeño riñón, eliminando toxinas y limpiando la sangre.
El ejercicio es una de las leyes de la salud porque fuimos concebidos para el movimiento. Para poder gozar de salud no solo hay que comer sano, sino también hay que mover los músculos y el esqueleto.
Los fármacos o medicamentos ayudan, calman y alivian, pero no curan. Lo único que cura es el método curativo de Dios que incluye el uso de remedios sencillos, de agentes de la naturaleza.
¿Sabía usted que existe un tipo de medicina cuya efectividad no hay nada que la pueda superar? Y si, es el mejor sistema de salud del mundo.
“El olor de los gases y excrementos de muchas personas es realmente ofensivo. Huelen literalmente a podrido. Si huele mal afuera imagínese cómo huele el cuerpo por dentro.
El microondas calienta y cocina la comida no de afuera hacia adentro, como lo hace la cocina convencional, sino de adentro hacia afuera, es decir, literalmente al revés. Eso te dice que algo no está bien con ese aparato por más inofensivo que parezca.
Para defenderse de los agentes patógenos el sistema inmunológico tiene un arma muy efectiva: la fiebre. La fiebre NO es el enemigo, el enemigo es lo que produce la fiebre.
No solo hay que orar en caso de enfermedad. Es orar y obrar porque la fe sin obras es muerta. De hecho, la bendición de Dios siempre ha ido precedida de la obediencia.

