{"id":764,"date":"2022-10-19T21:18:20","date_gmt":"2022-10-19T21:18:20","guid":{"rendered":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/?p=764"},"modified":"2022-10-25T19:35:02","modified_gmt":"2022-10-25T19:35:02","slug":"la-muerta-comienza-en-el-colon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/2022\/10\/19\/la-muerta-comienza-en-el-colon\/","title":{"rendered":"LA MUERTE COMIENZA EN EL COLON"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"764\" class=\"elementor elementor-764\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-bf8c94e elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"bf8c94e\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0efdb8a\" data-id=\"0efdb8a\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7c0f236 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7c0f236\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<style>\/*! elementor - v3.7.4 - 31-08-2022 *\/\n.elementor-widget-text-editor.elementor-drop-cap-view-stacked .elementor-drop-cap{background-color:#818a91;color:#fff}.elementor-widget-text-editor.elementor-drop-cap-view-framed .elementor-drop-cap{color:#818a91;border:3px solid;background-color:transparent}.elementor-widget-text-editor:not(.elementor-drop-cap-view-default) .elementor-drop-cap{margin-top:8px}.elementor-widget-text-editor:not(.elementor-drop-cap-view-default) .elementor-drop-cap-letter{width:1em;height:1em}.elementor-widget-text-editor .elementor-drop-cap{float:left;text-align:center;line-height:1;font-size:50px}.elementor-widget-text-editor .elementor-drop-cap-letter{display:inline-block}<\/style>\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Y comienza en el colon debido a tres factores fundamentales: la ingesta de comida sin ruedas, es decir, sin fibra, el poco consumo de agua y el sedentarismo. Por favor, observe lo que dicen estas estad\u00edsticas:<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c87 billones de d\u00f3lares anuales en costos m\u00e9dicos son consecuencia directa de problemas digestivos.\u201d Institutos Nacionales de Salud\u00a0\u00a0<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cM\u00e1s de 65 problemas diferentes de salud son causados por un colon intoxicado.\u201d Sociedad Real de Medicina de Gran Breta\u00f1a<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">&#8220;Despu\u00e9s de finalizar un estudio por 25 a\u00f1os de m\u00e1s de 5.000 casos puedo concluir que cada m\u00e9dico debe darse cuenta de que las toxinas del intestino son las causantes m\u00e1s importantes de muchos trastornos y problemas de salud en el cuerpo humano.&#8221; Dr. Anthony Badzier Profesor de Gastroenterolog\u00eda de la Universidad de Nueva York<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Que la muerte comience en el colon significa que la mayor parte de las enfermedades se gestan en esa porci\u00f3n del cuerpo como consecuencia de la basura putrefacta acumulada debido al estre\u00f1imiento que padecen la mayor\u00eda de los pobladores del planeta, Y le ruego que no se apresure a sacar conclusiones. Usted podr\u00eda decir: Un momento, yo no padezco de estre\u00f1imiento. Pero perm\u00edtame mencionarle algunas de las se\u00f1ales del estre\u00f1imiento que llevan a enfermar el colon y a abrir las puertas para que se gesten montones de dolencias. Les menciono 5 de ellas:<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">1- Se debe evacuar r\u00e1pido y suavemente, si no es as\u00ed, existe estre\u00f1imiento.<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">2- Debe existir una relaci\u00f3n equilibrada entre lo que comemos y lo que eliminamos. No es posible comer mucho y eliminar poco. Si como tres veces al d\u00eda alimento s\u00f3lido, debo evacuar tres veces: una por cada comida. De no ser de esa forma, hay estre\u00f1imiento.<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">3- Cada comida s\u00f3lida que se ingiera debe ser evacuada 24 horas despu\u00e9s. Si no sucede de esa forma hay estre\u00f1imiento.<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">4- Los excrementos humanos deber\u00edan de ser como lo de las vacas o los caballos que apenas tienen fetidez. Los desodorantes de ba\u00f1o no resuelven el problema del mal olor de las heces, solo tratan de encubrirlo, pero sin \u00e9xito, porque el problema es mucho m\u00e1s profundo que eso. El mal olor tanto de los gases como de los excrementos significa que se ha comido alimentos que no fueron dise\u00f1ados para el consumo humano y que literalmente se pudren dentro del organismo, aunque tambi\u00e9n es cierto que puede ser debido al consumo de alimentos saludables que han sido ingeridos en demas\u00eda o mal combinados. Eso puede ser causa de indigesti\u00f3n y como consecuencia, de mal olor en las heces. Lamentablemente, por ejemplo, el mal h\u00e1bito de comer carnes de animales muertos convierten al est\u00f3mago y a los intestinos en un verdadero cementerio. Y ese cementerio de animales pudri\u00e9ndose y descomponi\u00e9ndose dentro de usted forma gusanos, porque todo lo que se pudre crea gusanos. Es un proceso natural. Es la ley de causa y efecto. Las digestiones humanas deber\u00edan de ser fermentadas y no podridas. El mal olor en las heces fecales es una se\u00f1al de estre\u00f1imiento.<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">5- Las deposiciones deben tener un grosor concreto. Una su dedo \u00edndice con el pulgar. La circunferencia que se forma indica el grosor que debe tener la materia fecal eliminada. Si es m\u00e1s fina o estrecha es porque est\u00e1 estre\u00f1ido. Preste atenci\u00f3n a las evacuaciones de un ni\u00f1o sano de 7 u 8 a\u00f1os, son grandes y abundantes. As\u00ed deber\u00edan de ser la de los adultos. Pero con el paso del tiempo, y como consecuencia de h\u00e1bitos alimenticios err\u00f3neos que incluyen la ingesta de comidas grasosas y pastosas, las mismas de van adhiriendo a las paredes intestinales a lo largo de los 27 pies que mide el colon, y como consecuencia el mismo se va estrechando progresivamente, haciendo que la materia fecal sea delgada. Mientras m\u00e1s delgada es la materia fecal, m\u00e1s estre\u00f1ido se est\u00e1.<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Si no se evac\u00faa correctamente, se puede llegar a acumular entre 5-45 libras de materia fecal dentro del intestino, porque la realidad es que no todo lo que entra, sale. Pero eso viola una ley natural: Todo lo que comemos debemos eliminarlo porque el cuerpo solo absorbe los l\u00edquidos, no la materia, por lo tanto, la materia debe ser eliminada. Cuando el cuerpo no elimina correctamente vuelve a reabsorber los flu\u00eddos de esa materia estancada y se auto intoxica. Por ejemplo,\u00a0 el cuerpo elimina 1\/2 litro de bilis diario, que es un elemento t\u00f3xico. Si no se expulsan los desechos correctamente esa bilis se reabsorbe causando numerosos problemas de salud como resultado del auto envenenamiento. Es m\u00e1s importante eliminar que comer. Uno puede dejar de comer, incluso durante 40 d\u00edas, tal y como lo hizo Jes\u00fas, pero es imposible dejar de eliminar durante d\u00edas y a la vez gozar de buena salud. Incluso ni\u00f1os lactantes pueden estar estre\u00f1idos debido a lo que ha comido la madre que pasa a la leche que ingiere el beb\u00e9 . El dolor de est\u00f3mago o de cabeza, acn\u00e9, el exceso de flatulencia (gases) con mal olor, el mal aliento, la ca\u00edda del cabello, las v\u00e1rices, el sentirse inflamado despu\u00e9s de comer y tener un sue\u00f1o atroz, y hasta las manchas en la piel (par\u00e1sitos) son s\u00edntomas de estre\u00f1imiento y avisan de la existencia de un colon sucio o t\u00f3xico que ya sabemos que es la antesala de much\u00edsimos problemas. Estre\u00f1imiento significa no sacar la basura del cuerpo de forma regular. Si la basura no se saca entonces se acumula, y no solo se pudre, sino que adem\u00e1s apesta y trae consigo enfermedad. Y apesta porque es la comida putrefacta atascada en el intestino que no ha sido bien digerida ni evacuada y que crea qu\u00edmicos t\u00f3xicos por el estancamiento de desechos en el colon. La auto intoxicaci\u00f3n de la sangre, fruto del estre\u00f1imiento, lleva al desgaste excesivo y al envejecimiento prematuro. Se envejece de adentro hacia afuera, y no al rev\u00e9s. El exterior es un reflejo de lo que hay en el interior. Pero, \u00bfd\u00f3nde comenz\u00f3 todo el problema? En la mala alimentaci\u00f3n, en comer comidas sin ruedas que generan trastornos digestivos como el estre\u00f1imiento, y como consecuencia, la producci\u00f3n de un exceso de toxinas que acidifican el organismo y que son reabsorbidas por la sangre a trav\u00e9s del intestino y que nos enferman porque nos auto envenenan. El estre\u00f1imiento es la causa primaria de gran cantidad de enfermedades. El colon es el primer \u00f3rgano que se forma en el vientre materno y, por ende, el primero en envejecer. Se debe cuidar de forma esmerada los 27 pies de largo que tienen esas tuber\u00edas porque definitivamente LA MUERTE COMIENZA EN EL COLON\u2026 Tan sencillo como eso. Por eso es imposible curar un enfermo al que no se le limpia su intestino. Limpiar el colon y corregir el estre\u00f1imiento: esa es la base de la sanaci\u00f3n de cualquier organismo enfermo.<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Adjunto video\u2026 ABRE TUS OJOS.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9a3f228 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9a3f228\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b8c7175\" data-id=\"b8c7175\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-56e9b0e elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"56e9b0e\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<style>\/*! elementor - v3.7.4 - 31-08-2022 *\/\n.elementor-heading-title{padding:0;margin:0;line-height:1}.elementor-widget-heading .elementor-heading-title[class*=elementor-size-]>a{color:inherit;font-size:inherit;line-height:inherit}.elementor-widget-heading .elementor-heading-title.elementor-size-small{font-size:15px}.elementor-widget-heading .elementor-heading-title.elementor-size-medium{font-size:19px}.elementor-widget-heading .elementor-heading-title.elementor-size-large{font-size:29px}.elementor-widget-heading .elementor-heading-title.elementor-size-xl{font-size:39px}.elementor-widget-heading .elementor-heading-title.elementor-size-xxl{font-size:59px}<\/style><h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">\u00a1PELIGRO! La muerte comienza en el colon por Nely Helena Acosta Carrillo<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-cfc8eac elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"cfc8eac\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-fcbb739\" data-id=\"fcbb739\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c7586dc elementor-aspect-ratio-169 elementor-widget elementor-widget-video\" data-id=\"c7586dc\" data-element_type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;youtube_url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/watch?v=eOIYf-x6ESs&quot;,&quot;show_image_overlay&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;image_overlay&quot;:{&quot;url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/saludalacartanelyacosta.com\\\/blog1\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/10\\\/32.jpg&quot;,&quot;id&quot;:767,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;source&quot;:&quot;library&quot;},&quot;video_type&quot;:&quot;youtube&quot;,&quot;controls&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;aspect_ratio&quot;:&quot;169&quot;}\" data-widget_type=\"video.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<style>\/*! elementor - v3.7.4 - 31-08-2022 *\/\n.elementor-widget-video .elementor-widget-container{overflow:hidden;-webkit-transform:translateZ(0);transform:translateZ(0)}.elementor-widget-video .elementor-open-inline .elementor-custom-embed-image-overlay{position:absolute;top:0;left:0;width:100%;height:100%;background-size:cover;background-position:50%}.elementor-widget-video .elementor-custom-embed-image-overlay{cursor:pointer;text-align:center}.elementor-widget-video .elementor-custom-embed-image-overlay:hover .elementor-custom-embed-play i{opacity:1}.elementor-widget-video .elementor-custom-embed-image-overlay img{display:block;width:100%}.elementor-widget-video .e-hosted-video .elementor-video{-o-object-fit:cover;object-fit:cover}.e-container>.elementor-widget-video{width:var(--container-widget-width,100%)}<\/style>\t\t<div class=\"elementor-wrapper elementor-fit-aspect-ratio elementor-open-inline\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-video\"><\/div>\t\t\t\t<div class=\"elementor-custom-embed-image-overlay\" style=\"background-image: url(https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/32.jpg);\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-custom-embed-play\" role=\"button\" aria-label=\"Reproducir video\" tabindex=\"0\">\n\t\t\t\t\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"eicon-play\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-screen-only\">Reproducir video<\/span>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-525f0bf elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"525f0bf\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-816e920\" data-id=\"816e920\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-fcbc825 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"fcbc825\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Comidas sin ruedas por Nely Helena Acosta Carrillo<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-978db2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"978db2f\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-dcf16cb\" data-id=\"dcf16cb\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f6ed1db elementor-aspect-ratio-169 elementor-widget elementor-widget-video\" data-id=\"f6ed1db\" data-element_type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;youtube_url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/watch?v=dZ6AkAMTDqE&quot;,&quot;show_image_overlay&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;image_overlay&quot;:{&quot;url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/saludalacartanelyacosta.com\\\/blog1\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/10\\\/32b.jpg&quot;,&quot;id&quot;:768,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;source&quot;:&quot;library&quot;},&quot;video_type&quot;:&quot;youtube&quot;,&quot;controls&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;aspect_ratio&quot;:&quot;169&quot;}\" data-widget_type=\"video.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-wrapper elementor-fit-aspect-ratio elementor-open-inline\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-video\"><\/div>\t\t\t\t<div class=\"elementor-custom-embed-image-overlay\" style=\"background-image: url(https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/32b.jpg);\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-custom-embed-play\" role=\"button\" aria-label=\"Reproducir video\" tabindex=\"0\">\n\t\t\t\t\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"eicon-play\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-screen-only\">Reproducir video<\/span>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-607ce23 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"607ce23\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-290ddbc\" data-id=\"290ddbc\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-078a789 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"078a789\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-large\">Sedentarismo: un atentado contra la vida por Nely Helena Acosta Carrillo<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1015120 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1015120\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-8125d50\" data-id=\"8125d50\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-49cf929 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"49cf929\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-114cb25\" data-id=\"114cb25\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-931c0cc elementor-aspect-ratio-169 elementor-widget elementor-widget-video\" data-id=\"931c0cc\" data-element_type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;youtube_url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/watch?v=RvUMpmEDaXY&quot;,&quot;show_image_overlay&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;image_overlay&quot;:{&quot;url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/saludalacartanelyacosta.com\\\/blog1\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/10\\\/32c.jpg&quot;,&quot;id&quot;:769,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;,&quot;source&quot;:&quot;library&quot;},&quot;video_type&quot;:&quot;youtube&quot;,&quot;controls&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;aspect_ratio&quot;:&quot;169&quot;}\" data-widget_type=\"video.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-wrapper elementor-fit-aspect-ratio elementor-open-inline\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-video\"><\/div>\t\t\t\t<div class=\"elementor-custom-embed-image-overlay\" style=\"background-image: url(https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/32c.jpg);\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-custom-embed-play\" role=\"button\" aria-label=\"Reproducir video\" tabindex=\"0\">\n\t\t\t\t\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"eicon-play\"><\/i>\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-screen-only\">Reproducir video<\/span>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si no se evac\u00faa correctamente, se puede llegar a acumular entre 5-45 libras de materia fecal dentro del intestino, porque la realidad es que no todo lo que entra, sale. Pero eso viola una ley natural: Todo lo que comemos debemos eliminarlo porque el cuerpo solo absorbe los l\u00edquidos, no la materia, por lo tanto, la materia debe ser eliminada. Cuando el cuerpo no elimina correctamente vuelve a reabsorber los flu\u00eddos de esa materia estancada y se auto intoxica. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":765,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-764","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-enfermedad_tratamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=764"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/764\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":998,"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/764\/revisions\/998"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/media\/765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saludalacartanelyacosta.com\/blog1\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}